jueves, 12 de septiembre de 2013

Patricia Rodón


Nació en Mendoza en enero de 1961. Es Licenciada en Letras por la UNCuyo con especialización en Literaturas Modernas. Se ha dedicado al periodismo radial, gráfico y digital, en medios como Primera Fila, Diario Uno y MDZ. Como poeta ha obtenido premios provinciales y nacionales. Ha publicado los libros de poesía Tango Rock (1998) y Estudio Voyeur (Premio Vendimia, 2002). Su cuento “La mujer enancada” integra el libro Mitos y leyendas cuyanos, publicado por Alfaguara en 1999. Participa con poemas o relatos en diversas antologías publicadas de Argentina, Chile, México Estados Unidos, España, Inglaterra y Canadá. Su libro de poemas Tango Rock fue traducido al inglés por la Universidad de California e integra el programa de la cátedra de Literatura Argentina en la carrera de Letras de dicha universidad. Poemas de su libro Estudio Voyeur fueron seleccionados para integrar la antología bilingüe de poetas argentinos Twenty poets from Argentina, editado por Red Beck Press, Londres, Inglaterra, 2004.

* * *

De la felicidad

Tomada por tu ojos
hallada por tus ojos entre las multitudes de mí
Tomada por tu voz la de afuera y la de adentro
buscada por tu voz de tenor expulsado del coro
hablada por tu voz desde el principio de la noche oscura

Tomada por el pelo y la nuca y los hombros
que se desordenan en tu umbral como ante el viento
Conquistada desde el cuello hasta los pies
con la lengua nueva con la boca nueva
con una boca encontrada en la bóveda de mí

Arrasada por tu olor
por tu piel llena de viejas canciones y plegarias
Deshecha entre tus manos calientes desmadejada
riendo con la risa roja de un ángel alquilando el paraíso
moliendo dientes y malos sueños y camas sucias

Adormecida en tu poder de brujo bajo hipnosis
llena de otras memorias tatuada en tu aliento
Satisfecha y hambrienta todo el tiempo
sorprendida como un niño ante el mar y la luna
distraída como una vela en los recodos del alba

Concentrada en tu magia
haciendo pie en la luz que se alimenta de vos
Sin guardia con los fantasmas encerrados
en el frasco de los beneficios con el miedo congelado
y la lágrima frágil silenciosa precaria petisa y dulce

Tomada por el sexo y la mente de tu sexo
que se busca en mí como el tallo de una rosa robada
Deshilvanada y remachada por tus sueños
hervida cocinada servida masticada tragada
reunidos mis fragmentos por tus besos tóxicos

Tomada por tu risa y tu perfil
por tu cara que cambia como las facetas de una calesita
Renombrada por tu espacio y tu vagón vagabundo
extraída del mundo traída a tu mundo por un cartero loco
a una ciudad que es todas las ciudades y ninguna

Atiborrada bendecida desnudada autorizada desmenuzada
montada y desmontada como una pieza de joyería
Puesta a punto afinada iluminada por dentro encontrada
sin días ni horas ni tiempo ni voluntad ni tregua
todo en mí corre hacia vos hacia tu puerto de vino y risa
tu temible soledad tu luminoso esplendor y tu isla de sangre

La felicidad ya no me asusta.



De los hoteles

Hay hoteles de carne hoteles de palabras
hoteles de aire y hoteles de tiempo

En la habitación 605 no hay nadie
sólo un vago olor a sudor y sangre
a besos hervidos en la cima de la noche

Las sábanas acunan pelos y lágrimas
desorden manchas de semen fernet y risas
traídas de un lugar que no tiene nombre

Ellos han salido al café y al sol
parpadean como ladrones debutantes
como místicos expulsados del milagro

Tienen los ojos grandes y la boca rápida
los dientes brillantes y andan sueltos
por la calle como lobos en el paraíso

Se les nota el sexo el paso acompasado
el ritmo de su aliento la sorpresa de ser juntos
mucho más que un poema y una esfera roja

Tienen sed y hambre y un andar en celo
van a comerse el día este día y el otro y el otro
ajenos al pronóstico y al vaivén de las horas

Van porfiando el alma jugándose la vida
con las sombras repartidas compartidas
sueltos fluidos como el aire entre los árboles

Caminan y fuman y se cuentan los sueños
se besan en todas las esquinas detienen el tráfico
y alteran el eje de las veletas y de las últimas estrellas

Ellos se han ido lejos del río
han salido de la pieza perfecta de su isla
de su cubil madriguera cama lugar santo

Han dejado el firmamento inmenso recoleto
de la habitación 605 y han ido más allá
todavía más allá a buscarse la piel expuesta

Han dejado el viejo edificio el lugar prestado
van en busca de donde empiezan los ojos
y los confines de la lengua y del agua

En la habitación 605 ya no hay nadie
pero el peso combinado de sus cuerpos
ha puesto una huella única en la cama

Ellos han llorado de felicidad en ese cuarto
han gemido de placer de complicidad
de pacto de tribu de parentesco

Se han burlado de todo han gozado de todo
han olvidado todo y han empezado todo
entre las frágiles paredes de su propio hotel secreto

Hay hoteles de carne hoteles de palabras
hoteles de aire y hoteles de tiempo
Ellos hicieron uno de todos ellos.

De Respirar (2013, inédito)


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